miércoles, 17 de agosto de 2011

Por una Ciudad Maravillosa para todos y todas

Queridos/as amigos/as:

Hace algunos años, no muchos, parecía imposible la ley de matrimonio igualitario en Argentina. Parecía imposible la ley de medios de comunicación, nacionalizar los fondos de las AFJP, la asignación universal por hijo, incluir a más de 2 millones de personas que no tenían los aportes suficientes en el sistema previsional, parecía imposible garantizar la igualdad jurídica que enunciaba la Constitución para las personas migrantes, generar empleo, nacionalizar aerolíneas argentinas, aumentar los sueldos de los trabajadores/as. Parecía imposible reconstruir el país después de una profunda crisis generada  por gobiernos que no defendieron los intereses de sus ciudadanos y ciudadanas sino los de las empresas o corporaciones de todo tipo (económicas, mediáticas, religiosas).

Y lo imposible se hizo posible. Lo logramos los argentinos y argentinas en el marco de un proyecto colectivo que te propone compromiso, militancia, participación… con resultados que cambian para bien y para siempre la vida de las personas. Cambiaron la mía, la de mi familia, la de mis compañeros/as, la de mi comunidad y –seguramente- la tuya en algún aspecto.

Todo esto parecía imposible y lo logramos. Hoy parece imposible traer ese proyecto a la Ciudad de Buenos Aires. Seguramente –hasta ahora- no hemos sabido expresar claramente lo maravillosa y justa que podría ser esta Ciudad para todos y todas con el proyecto nacional. Y por eso es tan importante la oportunidad que nos da el ballotage, no sólo por la posibilidad de ganar una elección sino también por la posibilidad democrática de compartir los argumentos que sostienen un proyecto que creemos le puede mejorar la vida a todos y todas.

Y aunque algunos digan que es imposible, lo vamos a lograr! Como lo hicimos con todo lo demás: con compromiso, militancia, participación. Lo vamos a lograr este domingo, o algún otro. Pero estoy segura que los porteños y porteñas queremos una Ciudad más justa e igualitaria. Te propongo, una vez más, que este domingo y todos los días que le sigan, vayamos detrás de una utopía. Una utopía de esas que parecen imposibles, pero no lo son. La utopía de una Ciudad justa, igualitaria, limpia, ordenada, segura y maravillosa. La Ciudad que queremos todos y todas. Esa Ciudad es posible. Votemos a Filmus y Tomada para -una vez más- lograr lo que parece imposible.

Un abrazo,

María Rachid