CONMEMORACIÓN
DEL BICENTENARIO DE LA BATALLA DE TUCUMÁN.-
La
Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires conmemora el bicentenario de
la Batalla de Tucumán, a celebrarse el próximo 24 y 25 de septiembre de 2012.
FUNDAMENTOS
Señora
Presidenta:
Luego
del éxodo realizado con coraje y valor por el pueblo jujeño hacia la provincia
de Tucumán, viéndose obligado a abandonar toda la construcción de una vida en
torno a las costumbres y bondades del suelo de Jujuy, por el peligro de la
invasión, destrucción y asesinato español, se produce la Batalla de Tucumán.
Al
llegar a San Miguel de Tucumán, Belgrano se encontró con un pueblo decidido a
defender a su Patria. Así lo refleja en las palabras enviadas al Gobierno de
Buenos Aires: “La gente de esta jurisdicción se
ha decidido a sacrificarse con nosotros, si se trata de defenderla... pienso
aprovecharme de su espíritu público y energía para contener al enemigo...”[1].
Es así
como en Tucumán se dio una batalla altamente federalista, ya que contó con el
apoyo de el escuadrón “Decididos” de Jujuy, la
caballería salteña con la jefatura de Moldes, las milicias tucumanas reunidas
por Bernabé Aráoz, los restos de los
regimientos porteños, la compañía catamarqueña conducida por Bernardino Ahumada
y Barros, y el guerrillero altoperuano Manuel Ascensio Padilla con sus jinetes
que formaron la escolta del Gral. Belgrano[2].
Ante
tal unión, el ejército enemigo no tuvo posibilidad de victoria, puesto que el
Pueblo Argentino estaba decidido a hacer Revolución, y así fue como consagró su
triunfo sólo comparable a batallas como la de Maipú y Boyacá.
Esta
batalla, que impidió definitivamente el avance del ejército realista consagra a
Manuel Belgrano como un indiscutido defensor de la Revolución, que no dudó en
desobedecer las órdenes del secretario de guerra, Rivadavia, de entregar el
norte del actual territorio argentino.
A
doscientos años de este hito histórico, donde un Pueblo y su conductor se conjugan
y logran vencer a los enemigos que querían entregar nuestra Patria y a los que
venían a apropiársela, es tarea de todos y todas recordar y repensar los
valores fundacionales de nuestros próceres populares, para continuar
profundizando los procesos de liberación que con esfuerzo y sacrificio ellos y
ellas comenzaron.
Por los
motivos expuestos solicito la pronta aprobación del presente proyecto de
declaración.