miércoles, 23 de octubre de 2013

Yo también creo que hay cosas por corregir, cosas por mejorar y cosas por cambiar

En Mayo de 2003, con Néstor se inició un proceso político que transformó la realidad de nuestro país. Las políticas que apuntaron a la inclusión, a la igualdad, al crecimiento y a la justicia social, fueron continuadas por Cristina. Por solo citar algunos ejemplos podemos decir que la política de desendeudamiento internacional liberó a nuestro país de las imposiciones del FMI que durante décadas azotó a nuestro país. Las estatizaciones de los fondos de las AFJP, de Aerolíneas, de Aguas Argentinas y de YPF recuperaron el rol del Estado perdido durante el neoliberalismo. La Asignación Universal por Hijo/a, el Plan Conectar Igualdad y el Plan PROCREAR generan inclusión como nunca antes habíamos tenido. La política de Derechos Humanos de estos diez años es un ejemplo a nivel internacional. La Memoria, la Verdad y la Justicia fueron recuperadas para que quienes cometieron delitos de lesa humanidad durante la sangrienta dictadura militar sean juzgados y condenados. Las Leyes de Matrimonio Igualitario, Identidad de Género y Fertilización Asistida llegaron para dar respuesta a reclamos de muchos años que veníamos llevando adelante desde las organizaciones de la Sociedad Civil.

Este domingo tenemos la oportunidad de elegir y es un buen momento para reflexionar. Vemos todos estos logros pero también vemos todo lo que falta. Sin dudas hay cosas por corregir, cosas por mejorar y cosas por cambiar. Sabemos que derechos como el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito es una de las materias pendientes que debemos lograr. Sabemos que falta transformar en igualdad real la igualdad jurídica alcanzada para el colectivo LGBT. Todavía falta trabajar para seguir incluyendo a muchos/as argentinos/as que viven en la pobreza, que tienen trabajos no registrados o no tienen trabajo, que sufren. Sabemos que aún quedan muchas cosas por hacer.

Estamos convencidos/as de que para alcanzar todo lo que falta, el Frente para la Victoria es el único espacio político capaz de lograrlo. Nos lo demuestra la historia reciente. Es la fuerza política que cuenta con la convicción, la decisión política y la valentía para llevar adelante políticas aún a costa de enfrentarse con sectores poderosos que se oponen a los cambios. ¿O no hubo dificultades y presiones de la jerarquía de la Iglesia Católica para que no se apruebe el Matrimonio Igualitario? ¿O no hubo presiones de las empresas de Medicina Prepaga para impedir la aprobación de la Ley de Fertilización Asistida? Pero aún a pesar de esas presiones el FPV avanzó para ampliar derechos. En cambio, otras fuerzas políticas como el PRO de Gabriela Michetti o UNEN de Carrió tienen muy claro de qué lado están. Votan en el Congreso siempre del lado de los poderosos y en contra de los derechos de los más desprotegidos. Demostrando sin dudas que con MIchetti y Carrió no sólo no podremos conseguir lo que falta, si no que no hubiéramos logrado ninguno de los derechos que hoy tenemos. Muchos/as dirigentes que se autodenominan progresistas en los discursos, cuando se deciden las cosas importantes, faltan a las sesiones, se ausentan, o directamente votan contra los intereses de los sectores populares y a favor de las grandes grupos económicos. La Ley de medios, la estatización de YPF y de los fondos de las AFJP son algunos ejemplos.

Por eso si queremos lograr lo que falta tenemos que votar a Filmus, Cabandié y Taiana este domingo. Y no solo eso. Tenemos que involucrarnos más, tenemos que participar, tenemos que militar para generar las condiciones, para empujar las decisiones, para dar los debates internos que haya que dar para convencer. Solo así seguiremos conquistando derechos.