Histórico: Uruguay legalizó la producción y distribución de cannabis por parte del Estado
Hoy Uruguay dio un paso histórico en materia de políticas de drogas: el Senado convirtió en ley el proyecto de legalización de cannabis que en julio pasado obtuvo media sanción en Diputados, a partir de la iniciativa del propio Presidente, José Mujica. La Mesa Nacional por la Igualdad, a través de su Secretaria General, legisladora María Rachid, celebra el debate y la aprobación de esta ley que habilita la producción y distribución de cannabis por parte del Estado.
Puntualmente, el Proyecto de Ley uruguayo comprende la producción y distribución de cannabis por parte del Estado mediante licencias particulares, así como habilita el autocultivo y el expendio de cannabis en farmacias. Además, el proyecto establece la posibilidad de crear clubes de autocultivo de 15 a 45 miembros cuyo control se concretará mediante la creación del Instituto Regulador del Cannabis (IRCA), y también contempla las necesidades de usuarios y usuarias medicinales, como la investigación del cannabis para uso terapéutico e industrial.
En Argentina, el proyecto de reforma integral de la actual Ley de Drogas N° 23.737 elaborado por la diputada Rachid, la Mesa Nacional por la Igualdad y la Agrupación de Agricultores Cannábicos Argentinos (AACA), fue presentado el pasado viernes en el Congreso de la Nación con la firma de la diputada Araceli Ferreyra. La iniciativa en nuestro país, además de despenalizar la tenencia de sustancias prohibidas y el autocultivo de marihuana, reforma otras figuras penales para evitar la constante violencia institucional y el abuso del que suelen ser víctimas los/as usuarios/as. También promueve la salud integral de consumidores/as de todas las sustancias –legales e ilegales- y de la sociedad en general, al incluir en el proyecto políticas de reducción de la vulnerabilidad de los/as usuarios/as y de los daños asociados al consumo.
En relación a la sanción de la nueva ley uruguaya, la diputada de la Ciudad de Buenos Aires, María Rachid, expresó: “Este avance histórico de Uruguay en materia de regulación de drogas hecha luz sobre un debate que se hace necesario a nivel local y regional, donde el prohibicionismo ha dado muestras de su fracaso, generando mayor consumo en nuestra población de sustancias sin control alguno por las autoridades y en manos del narcotráfico, las cuales han causado mayores niveles de dependencia, afecciones a la salud, corrupción, violencia social e institucional”. Y concluyó: “Creemos que sin dudas el modelo uruguayo vendrá a plantear un nuevo paradigma que seguramente será tenido en cuenta por nuestro país porque consideramos que la legalización es un tema de derechos humanos, que tiene que ver con la libertad de decidir sobre el propio cuerpo y la vida de cada uno/a, pero también es una cuestión de salud pública porque no hay peor política de salud para prevenir los daños del abuso de drogas que la prohibición. Así lo han demostrado la ley vigente y las políticas de los países que promueven enérgicamente políticas prohibicionistas”.